Sé que no iré.
Dentro de poco se me va a presentar la oportunidad de viajar a la ciudad de Lima. El año pasado fui por la exclusiva gracia de dos conocidos que me habían invitado, de otro modo no hubiera podido ir. Les agradezco todo ello.
Fuimos por una convención de fanáticos de la cultura oriental que se reunieron a ver a actores de doblaje. Conocimos la hermosa y gran ciudad que es Lima y sus alrededores. No solo le sacamos el provecho al evento al que fuimos, si no que también a la ciudad misma.
Durante el viaje nos atacaron perros, hicimos operaciones comando dignas del A-Team para conseguir mantenernos ahí y conseguir una entrevista con los actores de doblaje, perdimos dinero, nos quedamos mas tiempo del que debimos por problemas para volver (si no fuera por esos santos amigos de Lima no sobreviviriamos... Hay que sacar un certificado sobre eso), pedimos dinero en la calle y nos pillo una fila por huelga entre la frontera entre otras cosas.
Pero, el viaje desde la ida hasta la vuelta fue bueno.
Lo mejor que saque de ese viaje fue el poder verme a mi mismo, en los errores que cometía a diario, en un momento que me serviría solo para crecer mostrándome el viaje como no me había visto a mi mismo. Fue cuando se subió un showman ambulante a una micro cuando buscábamos donde ir a sacar fotos y fue tan pasmosamente evidente verme en sus ademanes que me di cuenta que partes de mi personalidad habían tomado un camino equivocado. Podría aceptar todas mis univocaciones se que veían reflejadas en él, pero la mirada de perdido y fuera de sentirse en una situación real fue lo que logró que todo lo demás me tocara profundamente y tomara conciencia de que estaba haciendo yo con mi vida en ese momento.
Parte de mi quiere ir, pero se que si voy es probable que deje de hacer otras cosas que necesito hacer. Hace muchos años que deje enterrada ese infantil reclamo de lo injusta que es la vida al mostrarnos dos situaciones que queremos tomar al mismo tiempo, pero el tomar una cierra de manera inmediata la otra. También debería hacer una nueva entrada en el blog contando como últimamente he practicado como salirme con la mía cuando se me presenta una situación así.
Si tuviera un deseo ahora, no seria ir, si no que los que vayan aprovechen el viaje... No es necesario que gaste un deseo para que ocurra eso de todos modos.
Sé que podría ir.
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